Recordatorio de pago por email: plantilla y calendario
Tus clientes no se niegan a pagar. Tu recordatorio simplemente no les ayuda.
Es día 12. Las facturas salieron el día 1, el pago vencía el 10 y un tercio de tus clientes todavía no ha pagado. Así que envías el email de siempre: “Le recordamos amablemente que tiene una factura pendiente. Le rogamos que realice el pago a la mayor brevedad posible.” Dos días después, la mitad sigue sin pagar y tú empiezas a llamar por teléfono.
La mayoría de los morosos no te están evitando. Están ocupados, la factura se perdió en su bandeja de entrada y tu recordatorio no les dio nada concreto con lo que actuar. Un recordatorio que funciona es el camino más corto entre “ah, es verdad” y “pagado”. En esta guía verás cómo construirlo: qué debe incluir, cuándo enviarlo, cómo redactar el asunto y qué errores te hacen perder dinero sin que te des cuenta.
Por qué se ignoran los emails genéricos de “por favor, paga”
- No incluyen ninguna cifra. “Tienes una factura pendiente” obliga al cliente a buscar la factura, comprobar el importe y encontrar tus datos bancarios. Cada paso extra es una excusa para dejarlo para mañana.
- Parecen un envío masivo. La misma frase enviada a todos los clientes parece exactamente lo que es. La gente pasa por encima de los mensajes que podrían ir dirigidos a cualquiera.
- No hay fecha ni siguiente paso. “A la mayor brevedad posible” significa nunca. Sin una fecha límite, tu factura pierde frente a todo lo que sí la tiene.
- Nadie lo firma. Un mensaje sin firma desde
noreply@no le da al cliente a quién preguntar ni ningún motivo para tomárselo en serio.
Qué debe incluir todo recordatorio de pago
Antes de pensar en el tono o el calendario, asegúrate de que el cliente puede pagar directamente desde el email, sin abrir nada más:
- El importe exacto, con la moneda y coincidiendo con la factura al céntimo. No “el saldo”, no “tu cuota”.
- La fecha de vencimiento: una fecha concreta, no “a final de mes”.
- El número de factura o referencia, para que el cliente la encuentre en sus registros y tú puedas conciliar el pago.
- Cómo pagar: el IBAN, qué poner en el concepto de la transferencia o el enlace de pago que ya utilices.
- Una persona de contacto: nombre, teléfono y una dirección que alguien lea de verdad. Los pagos atrasados suelen venir con preguntas: “¿Puedo pagar la mitad ahora?”, “¿Esta es la factura corregida?”.
Ejemplo de recordatorio con etiquetas de combinación
Este es un recordatorio previo al vencimiento escrito una sola vez como plantilla. Todo lo que va entre dobles llaves se rellena con los datos de cada cliente en el momento del envío (los nombres de los campos los eliges tú):
Asunto: Factura {{invoice_number}}: {{amount_due}} con vencimiento el {{due_date}}
Hola, {{first_name}}:
Te escribo para recordarte que la factura {{invoice_number}} correspondiente a {{service_period}} vence el {{due_date}}.
- Importe pendiente: {{amount_due}}
- IBAN: {{bank_account}}
- Concepto de la transferencia: {{invoice_number}}
Si ya has realizado el pago, muchas gracias y puedes ignorar este mensaje. ¿Tienes alguna duda sobre la factura? Responde a este email o llámame: {{account_manager}}, tel. {{manager_phone}}.
Un saludo,
{{account_manager}}
Ana ve su número de factura, su importe y su fecha de vencimiento. Marcos, en el mismo envío, ve los suyos. Nadie copia cifras de una hoja de cálculo en cincuenta emails distintos y nadie recibe un vago “por favor, paga”.
Un calendario de recordatorios que cobra sin estropear la relación
Un solo recordatorio rara vez basta, y cinco idénticos son peor que nada. Lo que funciona es una secuencia corta en la que cada paso es un poco más directo que el anterior:
- 3 días antes del vencimiento: aviso amable. Útil, no insistente. Muchos clientes pagan en ese momento simplemente porque se lo pusiste fácil.
- El día del vencimiento: neutro y objetivo. “La factura X vence hoy.” Los mismos datos, sin juicios.
- 3 días después: recordatorio cortés. Da por hecho que se le pasó. Repite todos los datos de pago.
- 7 días después: más firme y con una persona detrás. Pide al cliente que confirme cuándo va a pagar y firma con el nombre de alguien a quien pueda llamar.
- 14 días después: último aviso. Explica con calma qué ocurre ahora según tu contrato: un recargo por demora, la suspensión del servicio, una llamada del responsable. Menciona solo los pasos que realmente vayas a dar.
El tono sube; la información no cambia. Cada email de la secuencia incluye el importe, la fecha, el número de referencia y los datos de pago, porque cualquiera de ellos puede ser el primero que el cliente lea de verdad.
Asuntos que se abren (y se pagan)
El asunto debe decir de qué se trata antes de que el cliente abra el mensaje. Incluye el número de factura, el importe o la fecha, y que sea lo bastante corto para leerse en el móvil:
- Antes del vencimiento: Factura {{invoice_number}}: {{amount_due}} con vencimiento el {{due_date}}
- El día del vencimiento: La factura {{invoice_number}} vence hoy
- 3 días de retraso: Recordatorio: factura {{invoice_number}} ({{amount_due}})
- 7 días de retraso: Factura {{invoice_number}} vencida hace 7 días: ¿nos confirmas la fecha de pago?
- 14 días de retraso: Último aviso: factura {{invoice_number}}, {{amount_due}}
Evita las MAYÚSCULAS, las filas de signos de exclamación y palabras como “¡¡¡URGENTE!!!”. Suenas enfadado y a los filtros de spam tampoco les gustan. Un asunto tranquilo y concreto es más creíble que uno ruidoso.
Errores que te cuestan dinero
Importes erróneos por datos desactualizados
La forma más rápida de perder la confianza de un cliente es reclamarle dinero que no debe. Suele pasar porque el recordatorio se generó con la exportación del mes anterior: no refleja un pago parcial, falta una factura rectificativa o el cliente pagó ayer. Actualiza los importes desde tu programa de contabilidad justo antes de cada envío y revisa algunos emails con datos reales antes de lanzar la campaña.
Enviar desde una dirección no-reply
Los problemas de cobro se resuelven en las respuestas. Un cliente que contesta “pago el viernes” o “esa factura está a nombre de otra empresa” es un cliente que va camino de pagar. Envía los recordatorios desde una dirección real de tu propio dominio, como administracion@tuempresa.es, y asegúrate de que alguien lee ese buzón.
Acabar en spam
Un recordatorio en la carpeta de spam no existe. Desde febrero de 2024, Gmail y Yahoo exigen a los remitentes masivos autenticar su correo con SPF, DKIM y DMARC, y el resto de proveedores se fijan en las mismas señales. Si tu registro SPF tiene demasiadas consultas DNS, una errata o dos entradas en conflicto, tus recordatorios pueden ser rechazados o filtrados sin que te enteres. En nuestra guía sobre cómo corregir errores en el registro SPF repasamos los problemas más habituales.
Meter a todos los clientes en un mismo email con CCO
Un mensaje genérico a toda la lista de clientes en copia oculta es ineficaz y arriesgado: basta un despiste con el campo “Para” para que cada cliente vea quién más te debe dinero. Los emails individuales, cada uno con las cifras de su destinatario, resuelven ambos problemas.
Cómo te ayuda MailerBit
MailerBit está pensado justo para este tipo de email: el mismo mensaje cada mes, con cifras distintas para cada destinatario.
- Datos por destinatario. Con los campos personalizados asignas tus propios datos a cada contacto:
amount_duecomo número decimal,due_datecomo fecha,invoice_numberybank_accountcomo texto. Impórtalos desde un CSV exportado de tu programa de contabilidad y actualiza todos los contactos existentes en una sola importación. Cada campo se convierte en una etiqueta de combinación en tu plantilla. Las plantillas también admiten operaciones sencillas, así que puedes sumar un recargo contractual en el momento del envío con{{amount_due + late_fee}}. - Envíos programados, sin intervención. Las campañas recurrentes se envían el día del mes que elijas, a la hora y en la zona horaria que definas. Si tus clientes comparten ciclo de facturación, por ejemplo todos pagan antes del día 10, cada paso de la secuencia es su propia campaña recurrente: una el día 7, otra el 10, otra el 13, y así sucesivamente.
- Datos frescos en cada envío. Cada envío usa los valores actuales de la lista de contactos. Dirige los pasos posteriores al vencimiento a una lista que contenga solo facturas pendientes, actualízala con la exportación de tu contabilidad antes de cada envío y los clientes que ya pagaron no recibirán reclamaciones. Puedes previsualizar los emails con datos reales antes de enviar y pausar una campaña en cualquier momento.
- Tu propio dominio. Los recordatorios salen desde tu dominio verificado, con tu nombre en el remitente, así que la reputación de dominio que construyes es tuya. Las cuentas con más de un 5% de rebotes o un 0,1% de quejas se pausan automáticamente, para que otros remitentes no perjudiquen a la plataforma.
Las asesorías y gestorías lo usan para sus avisos mensuales de impuestos y honorarios. En la página para asesorías contables tienes un ejemplo completo, desde la importación del CSV hasta el envío programado el día 20.
Deja de perseguir a tus clientes y empieza a cobrar
Un buen recordatorio de pago no es insistente. Es concreto: el importe correcto, la fecha correcta, la cuenta correcta y una persona real con quien hablar, enviado en el momento adecuado. Configúralo una vez y tus lunes dejarán de empezar con una hoja de cálculo y cincuenta emails copiados a mano. Empieza tu prueba gratuita de 7 días de MailerBit y monta hoy mismo tu primera secuencia de recordatorios.













